Todos los fines de semana Pilar y su marido Javier van a su restaurante favorito, "la esquina". No es un restaurante cualquiera, es un restaurante especial. En este restaurante se conocieron y también celebraron su boda. En 2008 celebraron el primer cumpleaños de su hijo Pablo y en 2011 hicieron allí algo horrible. Para Pilar desde hace un año el restaurante no es el mismo, ahora es diferente. Parece que en este lugar sucedieron los momentos más bonitos de su vida juntos a otros momentos horrorosos.
“¿Cómo pudo pasar? ¿Cómo pudimos
cometer ese asesinato horrible? ¿Y cómo su marido pudo sentarse a su lado, charlando y riendo como si
nada hubiera
pasado? ¿No tiene sentimientos, ni dudas ni escrúpulos?”, se pregunta Pilar.
Todavía tiene pasadillas, porque sueña con lo que ocurrió aquella noche. Era domingo, una bonita
noche, Pilar y
Javi estaban tomando unas cervezas con Carlos, un amigo suyo, camarero del restaurante. De madrugada nadie estaba allí, solamente ellos tres bebiendo. De
pronto Carlos y Javi empezaron a discutir por dinero, mejor dicho por mucho dinero, que Carlos le debía
a Javi. El conflicto se agravó. Pilar solo vió que Javi tenía una pistola en la mano, a
continuación oyó un tiro. Carlos murió en el acto, Pilar y Javi limpiaron las huellas y salieron rapidamente. La policía no podía esclarecer el
crimen, Pilar y
Javi siguieron yendo a su restaurante favorito así como si nada hubiera pasado. Esta
tarde Pilar se pregunta: ¿Puedo seguir viviendo con esta culpa? Y se respondió que sí. Ya que tienen
un hijo, que necesita a sus padres.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario